miércoles, 29 de enero de 2014

Pedagogia de la liberacion

17 comentarios:

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  2. Muy bonito te quedó el blog. Compañeras y compañeros, he estado buscando las películas y encontré en Netflix Freedom Writters, Hotel Rwanda, The Pianist, The Official Story, Take my eyes y Wall-Mart... Si no tienen suscripción pueden tomar la opción de un mes gratis y asi las ven, algunas están en inglés solamente, pero tienen subtitulos, tambien hay un par de películas relacionadas llamadas The Help y The Square, les dejo un link super interesante para informarnos sobre lo que ha pasado en Rwanda, está muy bueno: http://www.youtube.com/watch?v=HsWXncO4jVQ

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  3. Profesora necesito el documento del programa del curso, saludos...

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  4. muy bonito el blog, despues de un show pude accesar a el y xinia la pelicula de freedom writters en netflix no esta disponible de reproducir :( .

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    1. compañera hay dos tipos de Netflix, en el que están las mencionadas anteriormente es el de la página estadounidense, hasta eso, tienen unas peliculas para latinoamerica y otra para USA, imaginate. en la pagina gringa aparecen las películas más recientes, en la otra las viejitas, las desactualizadas, trate de encontrar la página para USA.

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  5. Es la primera vez que leo a Freire, y no pude ni puedo resistirme a disfrutar su estilo, estética, y simpleza al tiempo que profundidad de su escritura, pero si hasta ahora estoy aprendiendo algo suyo, tal vez sea, encontrar la trampa que sería quedarme solo en la admiración y en el estar de acuerdo, pues como dice, se trata de aprender cómo se dan las relaciones entre las palabras en la composición de un discurso.
    Propone que una interacción dialógica sea el vínculo entre educador educadora- educando, educanda, pero, en el marco tradicional de la educación como relación de poder asimétrico, ¿cómo puede ser que los primeros sean tan liberados para permitirlo, si son los segundos quienes pueden liberarlos?, y es que el conocimiento que poseen los primeros les confiere su poder, sí sé que el autor objeta que siendo que los segundos también saben, también tienen poder, y lo que pasa es que su conocimiento ha sido despreciado y descartado, cierto, pero los educandos y educandas no saben que saben porque justamente el discurso ideológico así lo ha instituido. No me queda claro entonces, cómo traducir esta operación simbólica de la teoría a la práctica, pues como dice el autor, aprender es poder vivirlo, actuarlo en la cotidianidad. Entonces a mi modo de ver la pregunta que planteo, o existe una distancia si se quiere abismal a veces entre la teoría y la práctica, como el propio autor transparentemente dice que no va a mentirnos sobre sus sueños, o me falta a mi comprender el tema como posibilidad y no determinismo. Uds. ¿Qué opinan?

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    1. El tema se las trae, y claro la educación ha sido tan manipulada, en las zonas rurales se puede ver como el "estudiar" te hace más que otros, como si la educación se redujera a lo que tradicionalmente conocemos, la "formal" y que de aquellos conocimientos adquiridos por la experiencia, a traves de la vida, heredados por nuestros padres, abuelos, ancestros, el conocimiento nos es vendido, nos es transmitido a conveniencia, en las aulas el sistema al que nos han adaptado es importado, como si la fórmula se pudiera aplicar del mismo modo a nosotros, y lo peor es que lo hemos permitido, algunos que tienen un documento que los acredita de licenciados, doctores, han obtenido poder a traves de los conocimientos que adquieren, se les dice a los muchachos, estudie para que sea alguien en la vida, como si no fuesen ya alguien, como si el estudio determinara quien soy, en algunos casos si, tristemente el estudio determina el lugar que ostentan, por que asi lo hemos aceptado, sin discusión.
      En las aulas tambien se juegan roles, de autoridad sobre los alumnos, de jerarquía, existen estructuras, físicas y mentales que nos manipulan, nos prohiben pensar, ser críticos y solo nos dicen lo que es necesario aprender, esa fue nuestra realidad en los tiempos de escuela y colegio, no es sino hasta ahora adultos que buscamos por nuestros propios medios acercarnos a la realidad, al mas allá, al antes, involucrarnos, por eso a veces es injusto criticar de manera dura la posición de algunas personas grandecitas, y es que bueno, durante años no se les permitió pensar...

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    2. si, claro que ha sido manipulada "la educación" y donde los estudiantes han pasado de sujetos a objetos con pruebas de métodos de educación como experimento para ser capitalizados dentro de la sociedad,
      todo el conocimiento generado desde el hogar, la escuela, el trabajo etc. se debe crear conciencia dentro de la sociedad que no tiene o mayor o menor valor ya que es una ecología de saberes, que todos se interrelacionan entre si.

      l

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  6. Como dice Freire que dijo From, que la educación es una especie de psicoanálisis, me interesa muchísimo el tema de la lógica de la operación simbólica detrás de las ideas (y los actos), en especial la del oprimido que introyecta a tal punto la ideología dominante que no solo se autoniega, sino que, como lustrando sus cadenas, puede ser especialmente opresor de los de su misma clase. Si partimos de la relación clásica educador-educando (escritura machista adrede para hacer el énfasis), como equivalente a la de opresor-oprimido, la pregunta es ¿qué posición se asume ante el hecho del que una persona ha sido víctima?, en otros términos ¿qué hace la persona con eso que le han hecho? Educando y educanda es decir, nosotras, en nuestra práctica diaria de muchas maneras nos vemos obligadas a cooperar con el sistema, en el mejor (¿o peor?) de los casos aunque nos demos cuenta, y aunque seamos también sus víctimas, no somos inocentes sino responsables en la medida de la concienciación que tengamos. Concienciación dice el autor es comprensión y comprensión puede ser tarde o temprano actuación.

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  7. El tipo de formación que hemos tenido, limitante, la mentalidad con la que hemos sido educados, donde la participación en los asuntos que nos involucran y afectan a todos, la desintegración, ha provocado durante años el mutismo del que habla Freire, ciertamente, la no participación de las personas, del pueblo, en lo público, ha hecho que no tengamos esa cultura de oir, preguntar e investigar, claro por que en tiempos antiguos y presentes, nos hemos acomodado a las determinaciones que se superponen a él, exigiendo como dice la lectura "una dosis mínima de crítica", sin embargo en momentos como estos, de cara a una fecha como esta, es importante reflexionar acerca de lo que podría significar la voluntad popular, y el poder que siempre nos ha dominado, adoptando posiciones mentales distintas, dejar de lado la sumisión, y no cooperar mas con el sistema como menciona la compañera Gloria, aceptar la responsabilidad que representa ejercer el voto, hacernos oir, hacernos sentir, participar, apoyar nuestras convicciones, nuestras necesidades, las de otros, las ajenas, abandonar el individualismo e introducir en nuestra cultura el bien común, lo que podamos disfrutar todos, no quedarnos solo siendo observadores de los hechos sino concretando las "condiciones necesarias para la creación de un comportamiento que nos llevase a la creación de nuestra sociedad con nuestras propias manos" según Tocqueville, refiriendose a la esencia de la propia democracia, por eso actuemos, asistamos, y no solo de esta actividad sino de las que sean necesarias para hacernos ver, oir, sentir, asumamos el papel que como sociedad nos corresponde, desde las casas, rompamos ese molde, informemonos, reaprendamos, construyamos criterio, asumamos posiciones, defendamos lo que creemos, dejemos la pasividad, el individualismo, los intereses personales, dejemos el papel de victimas, de quejas, y es que quiza hoy nos rigen dogmas, paradigmas, que muchas veces nos limitan en nuestro actuar, pero los tiempos de cambio son necesarios, urgentes, la fórmula que nos han aplicado por años no sirve, dialoguemos con los nuestros, acerquemonos a las posiciones de otros que talvez menos aventajados son aplastados por el poder que ostentan unos cuantos, la solidaridad, la empatía, la indignación debe hacerse presente para armarnos de esperanza, amenacemos los privilegios de aquellos que creen tener el control de todo, acerquemonos a las realidades, salgamos de la búrbuja en la que algunos vivimos, despertemos, hagamos uso de todo aquello que nos puede ser útil en la toma de desiciones, de criticidad, como lo es la información, el desconocimiento y la distancia que tomamos del pasado, de la historia que tenemos, solo provocará que no rompamos el molde al que nos quieren adaptar a todos. Con respecto a la "educación" me parece que el término como tal es de cuidado, ya que este ha sido el instrumento utilizado para manejar, manipular mentes y cercar el conocimiento, pero en fin es solo mi humilde opinión.

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  8. Las lecturas Freire invitan a repensar los procesos pedagógicos en los que nos encontramos insertos, a fin de reconocer en “los otros” a sujetos capaces de transformar su realidad, a partir de su propio conocimiento como sujetos en el mundo.

    De acuerdo a las lecturas de Freire, esto implica que la o el educador debe:
    - Reconocer las tramas subjetivas, sociales y políticas en las que se encuentran los grupos oprimidos o los educandos.
    - Reconocer cómo en nuestros lenguajes y en nuestras prácticas cotidianas se reproducen las lógicas de dominación cultural, en donde se puede expresar el machismo, el adultocentrismo, el autoritarismo, el elitismo, el intelectualismo y la discriminación, entre otros procesos.
    - Reconocer las experiencias de vida que poseen los grupos oprimidos o los educandos, porque enseñar no es la transferencia de conocimientos.
    - Reconocer el conocimiento popular y la sabiduría sociocultural, en sus distintos ámbitos y expresiones, como el religioso, el conocimiento de su salud, de su corporeidad, de su sexualidad, sin imponer nunca las propias lecturas del mundo.
    - Reconocer los sueños y las utopías de los educandos o grupos oprimidos.
    - Reconocer las tradiciones de luchas de los educandos o grupos oprimidos para trabajar con y desde ellas.
    - Reconocer el miedo que puede tener los educandos o grupos oprimidos.
    - Apostar por una dialéctica entre la lectura del mundo y la lectura de la palabra.
    - Y finalmente, encontrar en el proceso pedagógico una relación basada en el respeto.

    Leer a Freire siempre es una experiencia que sugiere y lleva a la introspección profesional, al socioanálisis (Bourdieau), y a la necesidad de mirarse, más aún para quienes trabajamos en procesos de investigación social, y con grupos humanos.

    En el campo particular que me interesa trabajar en la maestría, la pregunta que rondó mi lectura tuvo que ver con la necesidad de trasladar esos procesos de reconocimiento de “los otros” al campo de la salud. A este respecto, la lectura me hizo pensar en un texto que recién leí que se titula “Memoria descartada y sufrimiento invisibilizado”, publicado en el año 2013 y escrito por el sociólogo y psicólogo Manuel Solís Avendaño, texto en el que se busca comprender el surgimiento y el tratamiento de las enfermedades mentales en los procesos de crisis políticas (en el caso particular del conflicto armado de 1948). A partir del trabajo con expedientes clínicos este texto retrata, con mucha dureza, la historia de una institucionalidad, y de sus profesionales, que no pudieron reconocer el sufrimiento psicosocial de la población costarricense en el proceso del conflicto armado de 1948. (Una experiencia inscrita en esta misma historia puede leerse en la novela “Cachaza”, del psiquiatra costarricense Virgilio Mora, novela escrita en 1977).

    Si bien el tratamiento de una enfermedad no puede compararse con un proceso pedagógico como los descritos por Freire, la relación paciente-médico, puede estar cargada de omisiones respecto a los contextos subjetivos, sociales y políticos en los que se encuentran quienes “se enferman” o tienen algún padecimiento. De la misma manera, esta relación puede estar sustentada en las lógicas de dominación cultural, criticadas por el autor, en donde pueden tomar expresión el machismo, el adultocentrismo, el autoritarismo, el elitismo, el intelectualismo, la discriminación, entre otros procesos. En este sentido, una propuesta de educación para la paz para profesionales de la salud, puede considerar aspectos como los señalados anteriormente.

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  9. Leer a Paulo Freire puso en mí el pensamiento y pregunta como docente: ¿Lo estaré haciendo bien??? La respuesta definitivamente es: Puedo y debo mejorar mi método de enseñanza.
    Es indiscutible el amor que el autor tiene por el tema y la pasión con la que lo transmite en su obra. La propuesta de una metodología educativa apartada de lo tradicional en su mayoría incorrecta e impositiva, es una forma sana y fresca de educar; al menos no recuerdo en mi vida de estudiante de primaria, secundaria y universitaria un ideología para enseñarnos de esta manera, hasta hace unos meses al ingresar a mi posgrado. No es un secreto que en la actualidad nuestros sistemas de enseñanza en su mayoría manejan un sistema rotundamente tradicional e impositivo vertical.
    Freire sin embargo me coloca frente a dos escenarios uno como estudiante y el otro como docente, ambos de una u otra manera que los analice son distantes a mis ideologías, las que merecen cambios.
    Voy a iniciar mencionando la libertad de cátedra tan cuestionada por unos y halaba por otros en nuestro país, se le ve como un instrumento de protección en las actividades docentes, para única y exclusivamente beneficio del educador.
    El artículo 87 de nuestra Constitución Política dicta: “La libertad de cátedra es principio fundamental de la enseñanza universitaria“. Al analizar este artículo a luz de la experiencia y pensamiento de Freire, solo me deja ver como nuestro sistema educativo sigue y mantiene en la mayoría de sus aulas una estructura cuadrada, amparados a este principio constitucional, y son pocos los profesionales que se animan a cambiar las estructuras impuestas e innovarlas.
    Es reiterativo al mencionar el respeto que muestra por el estudiante, respeto que va más allá de la imposición las mismas ideas, es un aprender enseñando, basado en la base del respeto por las ideas de los otros y muy especial tomando dichas ideas para crecimiento del educando y del profesor.
    El respeto al discurso contrario tiende a perderse en las aulas universitarias, al menos hablo por mi formación legal en donde se nos encierra dentro del ámbito de la norma, sin embargo, siendo el derecho dinámico y ciencia social a su vez es inevitable que una teoría, pensamiento e ideología cambie con rapidez.
    ¿Me pregunto seremos capaces en estas sociedades patrialcalistas con modelos autoritarios a dar el cambio, a nivel educativo? En realidad lo veo difícil, al menos a corto o mediano plazo. Sin embargo, reconozco profesionales en educación con vocación y amor por su trabajo, otros no tanto, solo siguen programas educativos, impuestos llenos de falacias y métodos de educativos obsoletos, pero como es bien sabido el cambio inicia en uno mismo.
    Me encanta y lo aporto a mi vida, su visión de trabajar en equipo no desde una estructura tradicional, sino desde una pedagogía donde los profesores y los estudiantes sean un equipo de trabajo para beneficio de ambos.



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  10. A diferencia de Elena, me es complicado leer a Freire pues estoy más acostumbrada a lecturas estructuradas que esquematizan y desarrollan la información de manera muy cuadrada, así me adoctrinaron, jejeje. En cambio Freire es mucho más flexible. Al narrar y problematizar algunas de sus experiencias te expone su teoría. ¡Muy al estilo de la pedagogía de la esperanza!

    Sobre la pregunta ¿Qué hace la persona con eso que le han hecho? Para complementar la participación de Sindy, creo que Freire se lo pregunta e intenta resolverlo en su pedagogía de la esperanza a través de la democratización del aprendizaje formal y no formal, lo cual implica: 1) el uso de un lenguaje incluyente, no machista ni discriminatorio y sencillo, en el que se cuide el tratamiento estético para evitar la ininteligibilidad del texto o mensaje, 2) reconocer que la ideología es un componente de la enseñanza, reconocerlo permite tener una posición crítica ante el conocimiento que se adquiere; 3) reconocer la simbología del educando, pues no es posible que el educador desconozca, subestime o niegue los saberes de la experiencia de los educandos (según entiendo, lo mejor es que el educando asocie el conocimiento adquirido con su propia experiencia); 4) el reconocimiento y respeto del derecho al discurso contrario, es decir, el derecho a pelear con seriedad, rigor y pasión y a la vez se tenga respeto por la diferencia de ideas y de posiciones; 5) el educador/docente/facilitador debe ser tolerante, transparente, crítico, curioso y humilde, además, debe exponerse por entero a la cultura popular para que su discurso tenga oyentes; 6) en las clases debe mantenerse una relación de sujeto – objeto –sujeto en que docente, conocimiento y educando interactúen constantemente, por tanto, deben evitarse las relaciones verticales que “duermen”, “domestican”, “arrullan”; 7) es necesario la participación de docentes y educandos en la organización de los programas, de los contenidos y del currículo.

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  11. Respecto al comentario de Xinia y Julia, en efecto la educación es un medio de adoctrinamiento sea cual sea la ideología que tenga como base, creo que lo importante es tener conciencia de que así es y mantener una posición crítica al recibir el conocimiento en cualquier espacio.

    En mi actividad profesional trabajo con personas que están teniendo sus primeras experiencias de trabajo o están insertándose al mercado profesional. Además, a veces me toca dar cursos y capacitaciones. Con dichas personas tengo procesos de aprendizaje continuos y, al igual que Krizza, me pregunto ¿Lo estaré haciendo bien? La respuesta es en el mismo sentido: definitivamente puedo y debo hacerlo mejor. En adelante me comprometo a transformar mi lenguaje para hacerlo incluyente y sencillo; reconocer ideologías y simbologías; respetar y promover en mis grupos de trabajo el derecho al discurso contrario y, en lo posible, seré transparente, crítica, curiosa y humilde. También, promoveré éstas buenas prácticas para que haya mayor confianza y libertad entre nosotras/os.

    Acerca del texto de “Una pedagogía para la Cultura de la Paz”, me quedó la duda si ¿Únicamente con una “pedagogía de la esperanza” de Freire es posible la “Educación para la Paz”? ¿Existe otra pedagogía que pueda utilizarse?

    Además, no entendí qué significa la apropiación de NOVA (no violencia activa), en abstracto suena bien, pero como un concepto aplicado no logro entender su alcance ni contenido.

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  12. A la hora de leer de Freire, es inevitable cuestionarse por como es nuestro sistema educativo y que clase de educación hemos recibido. Como queda claro (o al menos para mí) en Freire no encontramos una intensión de imponer un tipo de sistema educativo, sino que más bien hace una propuesta de una pedagogía distinta y dirigida (en la mayoría de los casos) a los que han sido excluidos (negados) del sistema educativo y de algún tipo de educación dentro del plano formal.
    Para leer la pedagogía de la esperanza, es complementa necesario haber leído la pedagogía del oprimido, esto porque no es gratuito que el libro se llame "pedagogía de la esperanza: un reencuentro con la pedagogía del oprimido". Por lo cual no esta de más hacer referencia a este primer texto. La pedagogía del oprimido (un texto escrito en la década de los 60) es un texto no pretende transformarse en la tabla de salvación de las clases oprimidas, ni tampoco en ser "la voz de los oprimidos", si no más bien busca la generación de herramientas para que los llamados oprimidos, tengan espacios para hacerse escuchar, donde su voz, sea la de ellos y la tomen prestada de ningún lado y busca una pedagogía del oprimido, o sea genera por el oprimido mismo y no para el oprimido. Acá quizás la mayor diferencia de la propuesta de Freire respecto a los programas oficiales sobre educación respecto a estas poblaciones, que son planes asistencialistas, mediocres, violentos, etc y no respetan bajo ninguna circunstancia la realidad y la cotidianidad de las personas que sufren de la exclusión. A diferencia de esto, la propuesta de Freire es una propuesta que no apuesta al asistencialismo, ni tampoco a la imposición, es un pedagogia que libera en comunidad y en la cual el amor tiene un pilar fundamental (amor, no entendido como ese amor con altas niveles de glucosa que se vende por televisión entre las parejas, evidentemente heterosexuales y con altos niveles de capacidad de consumo), donde lo que menos importa es una educación centrada en la memorización de datos (bancaria) sino más bien la construcción del conocimiento entre todas y todos y en búsqueda de una liberación común.

    Esteban Andrés Aguilar Ramírez

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  13. Hay un poema de Ledo Ivo (poeta brasileño) que a la hora de leerlo me recuerda el concepto de "Falsa generosidad" del que habla Freire, se los comparto por aquello que a alguna le interese:

    Los pobres en la estación de autobuses

    Los pobres viajan. En la estación de autobuses
    levantan los pescuezos como gansos para mirar
    los letreros del autobús. Sus miradas
    son de quien teme perder alguna cosa:
    la maleta que guarda un radio de pilas y una chaqueta
    que tiene el color del frío en un día sin sueños,
    el sandwich de mortadela en el fondo de la mochila,
    y el sol del suburbio y polvo más allá de los viaductos.
    Entre el rumor de los alto-parlantes y el traqueteo de los autobuses
    temen perder su propio viaje
    escondido en la neblina de los horarios.
    Los que dormitan en las bancas despiertan asustados,
    aunque las pesadillas sean un privilegio
    de los que abastecen los oídos y el tedio de los psicoanalistas
    en consultorios asépticos como el algodón que tapa
    la nariz de los muertos.
    En las filas los pobres asumen un aire grave
    que une temor, impaciencia y sumisión.
    ¡Qué grotesco son los pobres! ¡Y cómo molestan sus olores
    aun a la distancia!
    No tienen la noción de los conveniente,
    no saben portarse en público.
    El dedo sucio de nicotina restriega el ojo irritado
    que del sueño retuvo apenas la legaña.
    Del seno caído e hinchado un hilillo de leche
    escurre hacia la pequeña boca habituada al lloriqueo.
    En los andenes van y vienen, saltan y
    aseguran maletas y paquetes,
    hacen preguntas impertinentes en las ventanillas,
    susurran palabras misteriosas
    y contemplan las portadas de las revistas con aire espantado
    de quien no sabe el camino del salón de la vida.
    ¿Por qué ese ir y venir? ¿Y esas ropas extravagantes,
    esos amarillos de aceite de dendé que lastiman la vista delicada
    del viajero obligado a soportar tantos olores incómodos,
    y esos rojos chillantes de feria y parque de diversiones?
    Los pobres no saben viajar ni saben vestirse.
    Tampoco saben vivir: no tienen noción del confort
    aunque algunos de ellos tengan hasta televisión.
    Verdaderamente los pobres no saben ni morir.
    (Tienen casi siempre una muerte fea y de mal gusto)
    Y en cualquier lugar del mundo molestan,
    viajeros inoportunos que ocupan nuestros lugares
    aun cuando vayamos sentados y ellos viajen de pie

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  14. Hoy es 24 de Marzo y se conmemora la muerte de Monseñor Romero, no se si por casualidad pasarán de nuevo por esta primera entrada del blog, pero les comparto un poema que se escribió en honor a Romero, y claro que la entrada respecto a la pedagogía de liberación era el más adecuado para esto.

    San Romero de América, Pastor y Mártir nuestro
     

    El ángel del Señor anunció en la víspera... 
     
    El corazón de El Salvador marcaba
    24 de marzo y de agonía.
    Tú ofrecías el Pan,
    el Cuerpo Vivo
    -el triturado cuerpo de tu Pueblo;
    Su derramada Sangre victoriosa
    -¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
    que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!
     
    El ángel del Señor anunció en la víspera,
    y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;
    como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo.
     
    ¡Y se hizo vida nueva
    en nuestra vieja Iglesia!
     
    Estamos otra vez en pie de testimonio,
    ¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
    Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
    Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
    Romero de la Pascua latinoamericana.
    Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.
     
    Como Jesús, por orden del Imperio.
    ¡Pobre pastor glorioso,
    abandonado
    por tus propios hermanos de báculo y de Mesa...!
    (Las curias no podían entenderte:
    ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).
     
    Tu pobrería sí te acompañaba,
    en desespero fiel,
    pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
    El Pueblo te hizo santo.
    La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
    Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.
     
    Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
    tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
    Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
    ¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!
     
    Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
    con una sola mano consagrada al servicio.
    América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
    en la espuma-aureola de sus mares,
    en el retablo antiguo de los Andes alertos,
    en el dosel airado de todas sus florestas,
    en la canción de todos sus caminos,
    en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
    de todas sus trincheras,
    de todos sus altares...
    ¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!
     
    San Romero de América, pastor y mártir nuestro:
    ¡nadie hará callar tu última homilía!
     
    Pedro Casaldáliga

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